Diez Reglas para Criar a Niñas y Niños Magníficos

1. La habilidad parental más importante: cuidarte. Es importante cuidarse para que no descargues tu enojo con tus hijos. Entre más te cuidas con compasión, más amor y compasión tendrás para tus hijos. Recuerda que tus hijos repiten lo que ven de ti, si gritas o te insultas tus errores, ellos harán lo mismo con su persona.

2. La importancia del compromiso. Sé el defensor de tu hijo, no tires la toalla con el o ella. A una flor que crece no se le grita, se le da agua. Aprecia a tu hijo tal cual es y responde a lo que el o ella necesita, no lo que crees que necesita. Cada niño merece una persona que este 110% de su lado. Esto no quiere decir que tu hijo siempre esté bien. Significa que tus hijos merecen el esfuerzo extra; cada pedacito de amor que le ofreces a tus hijos marcan una diferencia positiva.

3. El secreto para padres más importante. La disciplina, a pesar de todo lo que se comenta, no funciona. Los castigos empeoran los comportamientos de tus hijos. Evitar lo más que puedas los castigos es lo mejor que puedes hacer para criar a un hijo o hija responsable y considerado. En lugar de los castigos, guiarlos con amabilidad y fijar límites claros en lo que no deben hacer. Se empático con sus sentimientos, incluyendo sus reacciones al marcar límites. Tanto la empatía y la guía para que sigan los límites son esenciales; solo juntas dan el éxito.

4. Lo que tus hijos necesitan y nadie te a dicho. Necesitan un lugar seguro en donde puedan expresar lo que sienten mientras los escuchas. Si deseas que tus hijos controlen sus reacciones, es importante primero que dirijan las emociones que empujan sus reacciones. Si quieres a hijos que dirijan sus emociones, necesitan saber que tienen un lugar seguro (en tus brazos) para llorar y en donde enojarse sin ser silenciados. La risa libera la misma tensión que el llorar, por eso jugar con los hijos es una magnífica forma de apoyarlos para expresar sus miedos y frustraciones. Los niños necesitan ayuda con sus grandes emociones cuando son chicos, así aprenden a dirigir sus emociones (y por lo tanto sus reacciones) desde pequeños.

5. Lo que tus hijos desean que entiendas como padre. Ellos son solo niños, y hacen su mejor esfuerzo. Espera comportamientos apropiados a su edad, no perfección, y mantén claramente tus prioridades. Tus hijos se forman a cada momento -siguen desarrollándose, y muchas de sus reacciones desaparecen a través del tiempo. Su cuarto desordenado importa menos que amenazas a su hermano menor.

6. Tu mantra más útil: No te lo tomes personal. Sin importar qué travesura o que reacción tengan tus hijos, será más fácil responder con tranquilidad si notas que es lo que activa tu enojo. Su reacción no es algo que hagan en tu contra; refleja más el momento en la vida de tus hijos, que como seres humanos inmaduros hacen lo mejor por aprender y crecer, y necesitan tu apoyo. Cultiva un buen sentido del humor. Esto evitará que entres en luchas de poder. Nadie gana en luchas de poder. No insistas en tener la razón. Cuando algo que tus hijos hacen activan tu enojo, piensa que es una oportunidad para desactivar un sentimiento que te controla.

7. Lo que tienes que recordar en momentos difíciles. El portarse mal siempre proviene de necesidades básicas que no son satisfechas. Responde a sus necesidades: dormir bien, nutrición, tener tiempo para relajarse, tener cariño, conectarse emocionalmente, divertirse, aprender cosas nuevas y seguridad. Hazles saber a tus hijos por avanzado que esperas de ellos. Dales apoyo para que aprenden, enseñándoles paso a paso, para que puedan responder a lo que esperas de ellos. (Si no cumplen con las expectativas, es un problema relacional, no un problema de conducta).

8. ¿Quien es el mayor experto para padres? Tus hijos. Deja que te muestre sus necesidades, a partir de la infancia y mientras crecen. Escucha tu corazón. Está dispuesto a cambiar y crecer, aprendiendo a disfrutar del proceso.

9. ¿Cual es la única constante? El cambio: Lo que funcionó ayer no funcionará mañana, así es que tu estilo parental necesita evolucionar mientras ellos crecen. Considera que quizá tenemos a los hijos perfectos para retarnos aprender lo que necesitamos saber.

10.¿Qué es lo que más importa? Mantenerse conectado y no retirar tu amor, ni siquiera por un momento. El motivo principal de cooperación de los niños es su amor por ti y quedar bien contigo. Sobretodo, protege tu relación con tus hijos. Esto será el punto de apoyo para tener cualquier influencia sobre tus hijos. La cercanía con tus hijos hace valer la pena los sacrificios.

 

Referencia: Markham, L. (2012). Peaceful Parent, Happy Kids: How to Stop Yelling and Start Connecting. New York , NY: Perigree.